Unción de los enfermos

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Los sacerdotes de la Parroquia están disponibles para visitar periódicamente a los enfermos y los ancianos en sus casas, llevarles los sacramentos (Eucaristía, Unción de los enfermos) y confesarles.

Es necesario tomar contacto con la secretaría para que los sacerdotes puedan atender mejor a los enfermos fijando una fecha.

Este sacramento también se celebra, de forma comunitaria, el 11 de febrero de cada año, memoria litúrgica de Nuestra Señora de Lourdes y Jornada mundial del enfermo.

 

 

 

La Iglesia, habiendo recibido del Señor el mandato de curar a los enfermos, se empeña en el cuidado de los que sufren, acompañándolos con oraciones de intercesión. Tiene sobre todo un sacramento específico para los enfermos, instituido por Cristo mismo y atestiguado por Santiago: «¿Está enfermo alguno de vosotros? Llame a los presbíteros de la Iglesia, que oren sobre él y le unjan con óleo en el nombre del Señor» (St 5, 14-15).

Este sacramento lo puede recibir cualquier fiel que comienza a encontrarse en peligro de muerte por enfermedad o vejez. El mismo fiel lo puede recibir también otras veces, si se produce un agravamiento de la enfermedad o bien si se presenta otra enfermedad grave. La celebración de este sacramento debe ir precedida, si es posible, de la confesión individual del enfermo.

del Compendio del Catecismo de la Iglesia Católica